Roma es un centro estratégico de conectividad que conecta las principales áreas metropolitanas del Mediterráneo. Las instalaciones son neutrales en cuanto a operadores cloud y de telecomunicaciones, cuentan con múltiples conexiones a redes de cable terrestres y submarinas, y proporciona diversas rutas nuevas que conectan Europa, África y Oriente Medio. Es una opción ideal tanto para empresas como para proveedores de servicios.